Castillo de Alcuetas

Restos del Castillo de Alcuetas

Comparativa tras el derrubumbe del muro oeste y tras la rehabilitación

En Alcuetas se conservan los restos de un castillo – palacio que probablemente data del S. XVI, de la época del Emperador Carlos, cuando el pueblo tuvo sus días de gloria. Se le conoce normal­mente como “el Castillo”, pero se trata de un palacio formado por un rectángulo central con cubos en ángulos altemos. La parte central del mismo es el rectángulo, que constaba de dos pisos separados entre sí por entramados de madera de roble; el piso bajo tenía ventanas saeteras en sus cuatro lados, dispuestas escalonadamente. En el piso alto se abren cuatro grandes ventanales de arco escarzano de ladrillo, una en cada lienzo.

La parte central, algo más alta que los cubos, parece ser que estaba cubierta con tejado a dos aguas.

Los cubos tenían igualmente do pisos. En el superior, se abre un gran ventanal similar a los descritos para el rectángulo central. Estos cubos están cubiertos con un casquete esférico de ladrillo, y tienen, tanto en el piso alto como en el inferior, dos pares de saeteras para defender las paredes del rectángulo central, cada cubo defiende dos lienzos. De las saeteras del piso bajo, la inferior está above­dada, con arco de ladrillo y tiene un ángulo de tiro que barre todo el muro a lo largo; mientras que la superior, rectangular, tiene un ángulo de tiro ligeramente desviado del muro y domina un pequeño terraplén que rodea la construcción. En el piso bajo de los cubos, también hay otra saetera abovedada equidistante de las dos anteriores, y en dirección opuesta a la entrada en zig-zag por donde se accede del rectángulo central.

El sistema defensivo del palacio se completaba con un amplio foso que aún hoy día se puede ver en parte y que rodeaba la fortaleza por los cuatro costados.

La entrada al palacio se hacía por una puerta situada junto al cubo del N-H., que estaba for­mada por un arco de medio punto de piedra escuadrada, encima de la cual había un arco de des­carga, de ladrillo. Esta puerta daba directamente a la parte central del edificio y desde allí se accedía a los cubos por una estrecha puerta (50 cms.) en zig-zag.

Las medidas al exterior de la fortaleza, son: 12,50 m. en su lado mayor, por 9 m. en el menor, los cubos, tienen un diámetro de 3 m. y un perímetro de 17,40 m. El grosor de los muros alcanza 1,10 m.

El material constructivo de esta fortaleza, es cal y canto, si bien los ángulos son de caliza bien escuadrada.

Para Berrueta esta construcción no es más que una torre de defensa de una casa solariega contigua, que en el S. XIX pertenecía al Marqués de Villasinda o Vellacinda.

La “Casa grande” es una casa solariega construida en su fachada de mampostería, con piedra escuadrada en las ventanas, en el arco de la puerta y en los ángulos. La parte más noble era su gran arco de medio punto sobre el que se abría un balcón no muy saliente; a cada lado del balcón había un escudo. En la actualidad sólo se conserva “in situ” el de la izquierda, el de la derecha ha desaparecido en obras de cimentación. Nosotros pensamos que esta casa data del S. XVIII, y que nada tiene que ver con el castillo contiguo. Son dos construcciones autónomas, aun­que pertenecieran a la misma familia, a juzgar por la heráldica.

Texto de José Luis Alonso Ponga en “Alcuetas: análisis de la vida en las aldeas leonesas de la comarca de Los Oteros”.

Derrumbe del Castillo

En marzo de 2018, después de un temporal de agua y viento, el muro oeste del castillo se derrumbó. Solo tres meses antes, la junta vecinal, con la colaboración del Ayuntamiento de Villabraz se habían puesto manos a la obra para tratar de salvar el castillo debido al precario estado en el que se encontraba.

A pesar de la caída del muro oeste, tanto la junta vecinal como el Ayuntamiento de Villabraz decidieron continuar su plan de mantener en pie el resto del castillo para lo que se preparó proyecto de consolidación y recuperación del mismo con la intención de encontrar financiación de otras entidadas.

Gracias a la colaboración de la Diputación de León, a través del Instituto Leonés de Cultura, se pudo comenzar la restauración del castillo, ahora más complicada debido al inesperado derrumbe del muro oeste.

Catas

En septiembre de 2018 comenzaron los trabajos previos para el desescombro y limpieza, las catas. Se realizaron 4 catas en diferentes puntos para descubrir los elementos originales y poder realizar los trabajos de afianzamiento de la estructura.

Limpieza y descubrimiento de elementos originales

Durante la primera mitad de 2019 se realizaron las tareas de limpieza tanto de los alrededores como del interior de la estructura, hasta el nivel original del Castillo, descubriendo la base de la torre suroeste que había sufrido un desplome a finales de los años 70 o principios de los 80.

Rehabilitación

Durante la segunda mitad de 2019 y la primera de 2020 se procede a afianzar la estructura y la rehabilitación del Castillo para evitar el deterioro de mas partes de la estructra del mismo. Para estos trabajos se realiza primeramente la sujeción de los muros y la colocación de andamios para facilitar todo el proceso.